Ir al contenido principal

Código genético

¿A qué llamamos código genético? Me gusta imaginarlo, como explica Javier Sampedro, como el diccionario que traduce el lenguaje de los genes al lenguaje de las proteínas, un libro de instrucciones universal que usan todos los organismos de la Tierra para fabricar sus proteínas a partir de sus genes en un proceso de reacciones mutuas que definen la vida misma.

Una definición más técnica nos explica que el código genético es el conjunto de reglas que define cómo se traduce una secuencia de nucleótidos a una secuencia de aminoácidos en una proteína. Las proteínas son lo que obtienes cuando logras unir aminoácidos, y necesitamos muchísimas. Para conseguir una necesitamos agrupar a los aminoácidos en un orden determinado, tal y como haríamos con las letras de una palabra, por ejemplo, con la salvedad de que el alfabeto de los aminoácidos es muy extenso. Y esta unión se hace forma espontánea.

Para que una proteína se haga útil no sólo debe agrupar aminoácidos en el orden correcto. Después de alcanzar su complejidad estructural, no servirá de nada si no puede reproducirse. Y en realidad, no pueden. Por eso necesitamos el ADN. Las proteínas no pueden existir sin el ADN y el ADN no vale de nada sin las proteínas. El ADN es, además, el libro que contiene todas nuestras instrucciones genéticas. Los segmentos de ADN que contienen esta información son los genes.  

¿Qué conclusiones se pueden extraer de que todos los seres vivos tengamos el mismo código genético?
La conclusión que podemos extraer del hecho de que todos los seres vivos tengamos prácticamente el mismo código genético parece ahora evidente. Todos los organismos vivos se han originado de un único ancestro original, y por eso compartimos un mismo código genético universal, así como un mecanismo único para la síntesis de las proteínas. Esto quiere decir que simplemente somos una especie más de las millones que existen y han existido. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Uso de datos de redes sociales

El incremento del uso de las redes sociales (Facebook, twitter, Instagram, etc.) en todos los ámbitos de la sociedad, así como la importancia que éstas tienen en la creación y distribución de información entre personas, invita a hacer un análisis de las mismas con el fin de obtener información relevante no sólo para las empresas, sino para la sociedad en general, como por ejemplo la Teoría de Grafos. Para la realización de este trabajo he optado por el análisis de un estudio publicado en 2018 en el que participaron dos de los autores sugeridos: Esteban Moro y Manuel Cebrián: Análisis de la desigualdad de género a través de datos publicitarios de Facebook a gran escala . Las conclusiones del estudio son claras: Allí donde hay más mujeres que hombres conectadas en Facebook suele haber una mayor igualdad de género, y asocia la desigualdad en este aspecto a los desequilibrios en otros campos como el económico, el educativo y el de la salud. Los autores señalan en sus con...

Matemáticas en Los Simpson

Los Simpson son algo más que una ácida serie de animación, como dice Francisco R. Villatoro en su artículo ‘Los simpson y las matemáticas’ . Son un icono de nuestra cultura actual. Un reflejo de nuestra sociedad occidental. Y con una carga crítica de tal profundidad que a veces duele, aunque sea de reírse. Pero si somos capaces de ampliar nuestra fotografía inicial sobre la serie descubriremos infinitos matices. Como por ejemplo que la revista Nature catalogó a la ficción como uno de los mejores programas divulgativos de ciencia en televisión. Tanto es así que todo un premio Nobel de Química como Dudley Herschbach admitió en su día que lo único que conocía el gran público de él era su aparición en un capítulo de Los Simpson.   Todos los que somos seguidores de la serie hemos visto pasar por sus capítulos a Stephen Hawking -a quien Homer llega a llamar Larry Flint-, Stephen Jay Gould, Jane Goodall y otros muchos más. Si seguimos ampliando un poco más la fotografía pod...

Situación Energética

Establecer una visión de la actual situación energética mundial y analizar su futuro pasa de forma inexorable por hablar del problema climático, que no es otra cosa que un problema energético. La mayor parte de la energía que consume el mundo sigue procediendo de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas).   La quema de estos combustibles aumenta la concentración de dióxido de carbono (CO2) que, entre otras consecuencias, provoca el llamado efecto invernadero que causa el calentamiento global del planeta. Y más de la mitad del CO2 expulsado a la atmósfera debido a la quema de estos combustibles se ha emitido en las tres últimas décadas. El consenso es claro: debemos dejar atrás el consumo de combustibles fósiles, que son un recurso limitado,   y debemos hacerlo rápido, aunque haya quienes todavía nos dicen que el calentamiento global es una fábula. Es cierto que determinadas zonas del mundo como Europa logran reducir su consumo y su peso en el conjunto de fuent...